Una casita blanca, un balconcito y una invitación a coger el fresco en Guayama en la calle San Antonio, en el pueblo de Guayama, esta casita pequeña y acogedora tiene ese encanto de lo sencillo: un gran ventanal que deja entrar la luz, un balconcito para el café de la mañana y un amplio terreno atrás para colgar tu hamaca, sembrar tus matitas y disfrutar las tardes a tu manera.